Un asistente con IA responde, califica y agenda a tus prospectos de Instagram y WhatsApp — mientras tú atiendes el negocio, no el chat.
Sin flujos genéricos de chatbot. Cada mensaje se decide con el contexto completo del prospecto.
Contesta cada DM, comentario o respuesta a historia en segundos, con el tono real de tu marca — no un guion robótico.
Hace las preguntas que tú harías: negocio activo, volumen de mensajes, si ya lo maneja solo. Descarta lo que no sirve.
Al prospecto calificado le manda tu link de Calendly, listo para tu equipo de ventas — sin que tú muevas un dedo.
Un recorrido completo del árbol de calificación — de "hola" a llamada agendada. Debajo de cada respuesta, la ruta que el sistema eligió en ese turno.
No es un árbol de "si dice X, responde Y". En cada turno el sistema lee el contexto completo y elige la ruta que le conviene a ese prospecto.
Ya respondió todo lo que importa — le manda el link de agenda sin repetir preguntas.
Falta información. Hace la siguiente pregunta del árbol, una sola, sin abrumar.
No conoce bien la oferta. Da contexto breve antes de seguir calificando.
El prospecto quiere tomar el control. Responde con calma y regresa la conversación al eje.
Hay resistencia — precio, "déjame pensarlo", "ya tengo setter". La maneja sin sonar a venta.
Las respuestas son vagas. Profundiza con una pregunta más específica antes de avanzar.
La conversación se puso larga. Resume lo entendido y confirma antes de continuar.
Nada de lo anterior aplica. Responde una FAQ o charla como lo haría una persona real.
Cada conversación alimenta tu operación sola — sin que exportes nada, llenes hojas ni revises el chat a mano.
Cada lead se guarda solo con nombre, usuario y estado en un panel en vivo. Tienes un dashboard técnico para ti y un portal con tu marca, listo para compartir — sin llenar una sola casilla.
Cada viernes te llega un correo con el resumen de la semana: cuántos leads entraron, cuántos agendaron y cómo vas contra la semana anterior. Lo que importa, sin que tengas que entrar a revisar.
El bot se revisa a sí mismo. Detecta dónde los prospectos se atascan o dónde su respuesta suena floja, y te avisa con sugerencias concretas para mejorar el guion. No se queda quieto.
No. Filtra y agenda — tu equipo sigue cerrando la llamada. El sistema hace el trabajo repetitivo de calificar antes de que un humano invierta tiempo.
No. Responde con el tono real de tu marca, recuerda lo que ya te dijeron y sabe cuándo pasar la conversación a una persona. El prospecto no siente que habla con un guion automático.
Depende de la complejidad de tu oferta y árbol de calificación — se define en la llamada inicial de 30 minutos, junto con el alcance exacto del setup.